Denuncian que Candela López (Movem Castelldefels) facilita la ocupación de una vivienda por parte de una de sus hermanas

El supuesto escándalo salpica directamente a los regidores Candela López y Ramon Morera (Movem Castelldefels – En Comú – Podem)

Según ha publicado el diario El Mundo, varios vecinos de Castelldefels aseguran que  Candela López, ex alcaldesa, actual regidora y persona de máxima confianza de Ada Colau, ha estado consintiendo la ilegalidad en un inmueble valorado en más de medio millón de euros, que actualmente pertenece a la Generalitat.

Por si los problemas fueran pocos en Movem en Comú Podem de Castelldefels, a su líder Candela López, se le acumulan los problemas pocos días después de que su partido abandonase el Gobierno Local por desavenencias con el PSC, pasando a la oposición. Ahora, un secreto a voces que corría entre los corrillos de los vecinos de Castelldefels, ha salido a la luz pública mediante el periódico El Mundo, en el que informan que varios vecinos de la ciudad han denunciado una supuesta situación de irregularidad que afecta tanto a Candela López como a Ramon Morera, por haberla consentido.

La alcaldesa María Miranda (PSC), ha recibido una carta que a la que ha tenido acceso el propio diario, en la que una vecina denuncia que López y Morera, han facilitado y consentido que una de las hermanas de Candela López, lleva cerca de una año instalada junto a su marido y sus hijos en una casa que llevaba años desocupada.

La vivienda supuestamente ocupada, situada entre el Paseo Garbí y Paseo Marítimo de Castelldefels, tiene unos 150 metros cuadrados con jardín independiente, en una finca que comparte con otras casas y que colinda con la casa de Morera, donde vive junto a López. Según informan, la vivienda, que es propiedad de la Generalitat en la actualidad, no pudo ser heredada por la familia del propietario, que murió endeudado hace seis años. Desde entonces que ha intentado subastar la casa, pero varios motivos lo han impedido.

La persona que ha realizado la denuncia de los supuestos okupas, ha informado que tienen pinchada la luz de casa de la de los concejales. «Que lo haga un vecino cualquiera, por una necesidad de un familiar, sería ilegal pero entendible. Pero que lo haga un cargo público es, además, inmoral», expresa en la carta dirigida a la alcaldesa. En conversación con el periódico El Mundo, la presunta okupa, Sol López, admite que vive desde hace un año junto a su familia en la casa, pero niega que tenga pinchada la luz. «Estamos aquí en transición, entre la venta del piso en el que vivíamos y la casa que nos estamos construyendo en otra localidad. Me imagino que tenemos un contrato de alquiler para vivir aquí, pero no he pedido ninguna garantía», expone.

El entorno del antiguo dueño niega que sea verdad que la casa que habita sea propiedad de Morera, como insinuaba la hermana de la concejal.

Fuentes cercanas a la familia afectada, han explicado al mismo diario que los hijos del propietario original de la casa renunciaron, a su pesar, a la herencia porque la vivienda tenía varias deudas con el banco (hipoteca), así como con las administraciones (impuestos) y las empresas de suministros. Los familiares pudieron reclamar la herencia durante dos años, pero renunciaron, de este modo pasó a manos de la administración, que heredó una deuda que incluye una hipoteca.

Según fuentes vecinales, han explicado al diario que unos amigos de un hijo de Morera ocuparon la casa “pero tuvieron que irse porque el ruido que hacían generó quejas” y fuentes cercanas al propietario han asegurado que el concejal “siempre ha querido comprar la casa por una cantidad inferior a la que vale”.

Lo que parece que ha sido el detonante que esta situación haya salido definitivamente a la luz pública ha sido un publirreportaje en la que la Sol López y su marido aparecen junto a un mural de cerámica de la supuesta casa okupa. La foto, publicada en el mensual gratuito La Voz de Castelldefels, diario que dirige su propio padre, sirve para promocionar su empresa, un negocio dedicado a la gestión de inmuebles y el alquiler de apartamentos a turistas. «El mural, hecho a mano, es único y fue un regalo familiar. Los hijos del dueño lo dejaron allí porque temían romperlo si lo movían», explican desde el entorno de los antiguos propietarios del inmueble a El Mundo. «Ahora, están muy indignados. Han soportado ver cómo dos concejales consentían fiestas de cumpleaños y barbacoas durante casi un año en la antigua casa de su padre, pero ver a una hermana de la ex alcaldesa posando en la prensa junto al mural ha sido la gota que ha colmado el vaso. Lo consideran indecente, irregular e inmoral».

La casa podría volver a salir a subasta en las próximas fechas y los herederos de los dueños esperan que algún día alguien pague lo que vale.

Fuente: ElMundo

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